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Atención a los hombres que ejercen violencia de pareja

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Arenas
DIARIO ESQUEL SUR
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Es un campo en el que nuestra provincia tiene todo por hacer. Los centros de atención a los hombres que ejercen violencia a sus parejas o ex parejas, representan uno de los eslabones necesarios para el abordaje eficaz de la violencia de género. El Lic. Rubén Arenas, expuso en las VIII Jornadas Internacionales de Violencia de Género, sobre la metodología que emplean en Chile.

Arenas es Lic. en Psicología, Referente del Servicio Nacional de la Mujer Equidad de Género (SernamEG), Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, Gobierno de Chile. El vecino país comenzó esta tarea en 2011.

Los centros se proponen propiciar en los hombres atendidos responsabilización de su propia violencia y las consecuencias de ésta, mediante la atención psico-socio-educativa especializada. Buscan además, visibilizar los constructos socioculturales que sustentan la violencia contra las mujeres, promoviendo procesos de re-socialización que faciliten su vinculación igualitaria. Su tarea tiene implicancias en relación a la integridad, seguridad y protección de las mujeres que viven violencia de pareja y sus familias, a través de la intervención especializada con hombres. Además promueven una respuesta comunitaria coordinada en los territorios (promoción de la coordinación con otros dispositivos SernamEG de Violencia Contra las Mujeres y otras instituciones relevantes para la articulación de redes) frente a las diferentes manifestaciones de violencia ejercida por los hombres en contra de las mujeres.

Requisitos para ingresar al programa

Ingresar al programa implica cumplir con los requisitos de admisión. Debe tratarse de hombres mayores de 18 años que vivan en Chile, que ejerzan violencia contra su pareja o ex pareja y que reconozcan los comportamientos de violencia que ejercen, que expresen cierto nivel de responsabilidad y problematización y que presenten cuestionamiento de sus conductas violentas.

Quiénes quedan excluidos. No podrán acceder aquellos que sean responsables de violencia gravísima contra su pareja o ex pareja (femicidio frustrado, lesiones graves, abusos graves); quienes realicen un consumo abusivo y problemático de alcohol y/o drogas; los que presenten patologías en la esfera de la salud mental. Trastorno antisocial de personalidad, ideación e intentos suicidas, otras patologías graves. Ni aquellos que tengan antecedentes de abuso contra niñas o  niños.

La restricción se relaciona con que los equipos, que son sumamente reducidos, no están preparados para afrontar ese tipo de problemáticas. Se insertan en una faz preventiva de la reiteración de la violencia, así como de su escalada.

Qué tener en cuenta para atender a estos hombres

Arenas expuso cuáles son las consideraciones para la intervención

  • Una primera aproximación se relaciona con la forma en que nombramos al sujeto de atención o intervención. Desde esta definición se plantea la importancia de no llamar a los hombres “agresores”, sino que hombres generadores o autores de violencia u hombres que ejercen violencia o abuso.
  • Una segunda aproximación se relaciona con el tipo de intervención. La atención de los hombres no corresponde estrictamente a una rehabilitación, ya que la mayoría de los hombres que ejercen esta violencia nunca han estado habilitados para una relación de pareja paritaria, basada en el respeto, el compañerismo, la valoración de la mujer en sus puntos de vista, gustos y sentimientos (Luis Bonino).
  • Se considera ésta, una intervención, reeducativa y resocializadora. Respecto a qué es lo que se interviene, cabe referirse a las dimensiones y/o componentes de la intervención. Uno de los componentes o dimensiones centrales en los que interviene con el hombre es el “socioeducativo”.
  • El fundamento está basado desde el Modelo Ecológico de Sistemas o Contextos adaptado a la violencia intrafamiliar, implica una perspectiva sistemática, multidimensional o multicausal de la violencia, desde la que se consideran factores predisponentes, precipitantes y mantenedores de la violencia (Mabel Burin).

El trabajo de los centros se articula en base a criterios de intervención específicamente predeterminados: orientación de género y acción coordinada para erradicar la violencia masculina; intervención con profesionales calificados y con supervisión permanente; modelo multidimensional: seguridad para la mujer intervención precoz e intensiva. Otro criterio empleado es determinar cuando el ingreso al centro es inadecuado, por ejemplo con un hombre que está atravesando una depresión

Superada la admisión, hay una fase de intervención re-educativa en los centros HEVPA. Realizan una Atención individual: orientación e información, evaluación, alianza motivacional; y una Atención grupal trabajada en dos niveles. Alcanzados los logros esperados, el hombre accede al egreso de los centros y con posterioridad hay una fase de seguimiento. Cuándo se da una deserción también implementan un seguimiento, aunque en plazos más acotados por el riesgo que supone.

Prevención

Arenas indicó que trabajan además en la difusión, sensibilización, capacitación, coordinación intersectorial, como trabajo preventivo. Además buscan comprometer a los hombres egresados en todas las actividades que destinan a público en general, pero centrado en comprometer a grupos de hombres jóvenes.

Qué resultados esperan

  • Promover y favorecer –mediante la atención psico-socio-educativa especializada- la disminución y prevención de la violencia ejercida por hombres en contra de las mujeres en el ámbito de pareja, así como las posibilidades de reincidencia
  • Que los hombres sean capaces de visibilizar los constructos socioculturales que sustentan la violencia contra las mujeres, promoviendo procesos de re-socialización que faciliten su vinculación de manera equitativa, democrática, empática y responsable.
  • Que los equipos profesionales propicien procesos de responsabilización de la violencia ejercida por los hombres atendidos, junto con las consecuencias de ésta velando en todo momento por la integridad, seguridad y protección de las mujeres que viven violencia de pareja y sus familias.
  • Favorecer y promover una respuesta comunitaria coordinada en los territorios, ya sea mediante la coordinación con otros dispositivos SernamEG de Area Violencia contra las Mujeres, como con otras instituciones relevantes para la articulación de redes, frente a las diferentes manifestaciones de violencia ejercida por los hombres en contra de las mujeres

Un dato relevante es que el equipo psicosocial debe estar integrado por hombre/mujer para dar enfoque de género, “no puede llegar el hombre a un grupo de puros hombres, es necesario incorporar la perspectiva de género a través de la presencia una profesional mujer”.

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